La artista residente en Orihuela, Raquel Martínez Vicedo, rememora en la localidad valenciana de Ademuz los pueblos que se asentaron en el sur y en el este de la Península Ibérica con su exposición de pintura y escultura ‘Los íberos. El poder del arte’.

Con esta obra la pintora y escultora natural de Aspe quiere rendir un homenaje a las raíces de la cultura íbera, a lo que permanece en el tiempo y a lo que une como seres humanos, ya que, como asegura Martínez, «los cuadros y esculturas dialogan aquí [por el Molino de la Villa de Ademuz] con la memoria de este lugar, tan rico en costumbres y hallazgos arqueológicos que nos hablan de quienes nos precedieron».
Además, la artista quiere invitar a los jóvenes, a los colegios y a las nuevas generaciones a acercarse para «mirar con atención y a descubrir en estas piezas una forma distinta de conocer la historia, porque el arte, al igual que la arqueología y la tradición, nos abre caminos para comprender mejor quiénes somos y hacia dónde vamos».
En la muestra, que se podrá visitar hasta el 27 de noviembre en el Molino de la Villa del municipio valenciano, Martínez ofrece por primera vez la obra completa en óleo y esculturas en piedras calizas, después de exponer una parte en el Hotel Tudemir de Orihuela.

Trayectoria
Además, la ganadora del Premio Extraordinario de Artes Plásticas y Diseño de la Comunidad Valenciana 2023-2024 en abril de este año 2025, galardón académico que valora la excelencia en el ámbito artístico y proyecta su compromiso con la investigación y la creación, posee una trayectoria artística marcada por la evolución constante y la profunda conexión con la historia de España.
La primera exposición de Martínez tuvo lugar en 2012 en su localidad natal, con una serie de 21 piezas propias que combinaban pintura y escultura en una propuesta de arte reciclado.
Desde entonces, la artista aspense ha continuado creciendo artística y técnicamente, ya que se formó en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Orihuela especializándose en técnicas escultóricas en piedra. En enero de 2024 fue finalista por segundo año consecutivo en uno de los certámenes más importantes del panorama artístico español, el XXIII Certamen Internacional de Pintura y V Certamen Internacional de Escultura de Málaga, donde una de sus esculturas recibió una mención honorífica y fue adquirida por la ciudad de Álora para su emplazamiento en el Castillo Árabe.