Del 8 de septiembre al 4 de octubre del año en curso, gracias a la UNED de Torrevieja, podremos contemplar la excelente retrospectiva de acuarelas del pintor José Miguel Masiá, en la sala de exposiciones del Centro Cultural Virgen del Carmen, de Torrevieja.
La exposición ha sido comisariada por Jesucristo Riquelme, coordinador de la sede universitaria UNED Torrevieja y la inauguración se llevará a cabo el martes 8, a las 19 horas, con la participación, junto al autor, del concejal de Universidades, Ricardo Recuero. Se colgarán cuarenta y cinco piezas del fondo artístico del pintor y obras procedentes de colecciones privadas.
También han anunciado su asistencia autoridades municipales como el primer edil, Eduardo Dolón, el concejal de Cultura, Antonio Quesada, y la de otros miembros de la corporación.
Homenaje a dos maestros del acuarelismo
No todas las pinturas nos despiertan. No todas las exposiciones despiertan las mismas emociones. La acuarela de Masiá es emoción sentida y profunda de una realidad imaginada que contenta y descontenta a la vez, que alegra y entristece al unísono: que hace reflexionar, más allá del deleite estético. Nos hacía falta un homenaje al arte del emblemático y recordado Mamel, Manuel Balaguer (Larache, 1945), el que otrora fue director de la escuela municipal de pintura en Torrevieja (1990-2011). ¡Qué exquisitez de acuarelas que brillaban como cerámicas! ¡Qué finura de grabados con transparencias de acuarelas! ¡Qué verdes nunca mejor logrados!
Uno de sus espléndidos bodegones fue portada del libro benéfico ‘Ponme más por favor. Recetas para repelar la Vega Baja‘, y en las salas del Registro de la Propiedad de Torrevieja, número 2, podemos ver colgada una colección de sus collages sobre el lenguaje documental de lo jurídico-administrativo. Mamel, a través de su esposa, Concha Galbis, ha confirmado su asistencia al evento.
Por muy autodidacto que se sienta nuestro acuarelista, José Miguel Masiá, no debemos olvidar sus recuerdos y su aprendizaje del más afamado acuarelista de vanguardia que conocemos, ubicado en el actual Marruecos de la hermosa Essaouira: nos referimos a Moustaphá Ben Lahmar (Tetuán, 1961). Allí, en tierra africana, aprendió técnica y técnica y técnica. Y a manejar el secador de pelo para deshumedecer el chorreoso pigmento de los pinceles arcoíris que maneja tan despaciosamente. El resultado de la belleza en las acuarelas de Masiá es heredero de la pulcritud estética del dramatismo de la luz en Thomas Schaller y, sobre todo, del australiano, de cuna uruguaya, Álvaro Castagnet.

Exposiciones colectivas e individuales
Al principio, José Miguel Masiá pintaba del natural, luego transfiguró la imagen de base fotográfica. Han sido decenas las exposiciones colectivas en las que ha participado como invitado especial: Fabriano (2016), la ciudad donde se ubica el museo della carta e della filigrana (el museo del papel), y Roma (2017), en Italia; Lieja (2023), en Bélgica.
De sus exposiciones individuales destacamos, desde su primera en Murcia, 1991, la de Madrid, en 2013, y, en 2025, las de El Puig (Valencia) y Brioude (en el Alto Loira francés). Con Ben Lahmar, ha expuesto, al alimón, en 2018, en Tánger y en Casablanca (Marruecos).
Una vez presenciada detenidamente la exposición, coincidimos en que la acuarela, en palabras del pintor marroquí Ben Lahmar, «es una técnica ideal para expresar emociones. No obliga a decirlo todo: solo tiene que sugerir, insinuar, seducir y dejar libertad al espectador». Con la acuarela quedamos fascinados por una realidad imaginada. La imaginación nos conduce al arte: queremos que el arte nos conduzca a la bonhomía: a ser mejores personas pensadoras y solidarias.
Esta retrospectiva está a su alcance y el artista (josemiguel.masia@gmail.com), en esta exposición, es tan accesible como asequible.
Jesucristo Riquelme